No fue una crema milagrosa. Fue algo mucho más básico.
Desde adolescente hasta adulto
viví con acné inflamatorio.
En mis 20 tomé isotretinoína.
Mi piel quedó impecable… pero a qué costo.
Sentía que todo mi cuerpo se secaba.
Articulaciones rígidas. Labios partidos. Ojos secos.
No pude seguir.
Y me hice una pregunta:
¿Por qué produzco tanto sebo que termino con acné inflamatorio?
Hasta que escuché a Tati explicar algo que me hizo click:
“Piel grasa deshidratada.”
No era exceso de grasa.
Era falta de agua.
El experimento que me cambió todo
En el vuelo de Corea a Argentina
casi no tomé agua para no ir al baño.
La piel que estaba controlada
se descontroló completamente después del vuelo.
A los pocos días en Argentina
volví a tener brotes fuertes.
En el vuelo de regreso decidí hacer lo contrario.
Aunque tuviera que levantarme mil veces,
iba a tomar agua.
Y pasó algo que no esperaba.
Llegué a Corea con la piel estable.
Incluso después de horas sin lavar la cara.
Ahí entendí todo.
Desde entonces hago solo 3 cosas
1️⃣Tomo aproximadamente 3 litros de agua por día
(peso más de100kg)
2️⃣Uso una esencia bien hidratante + crema para sellar
3️⃣Protector solar siempre
Hoy mi piel solo se altera
si duermo muy poco o no tomo suficiente agua.
Mucho contenido de skincare te dice
qué producto usar.
Pero casi nadie habla de
qué hacer cuando NO estás usando producto.
Si alguien me hubiera dicho antes:
“Si el producto no te da brotes, está bien.
Pero tomá mucha agua.”
Mi piel habría mejorado mucho antes.
Si estás luchando con brotes
Antes de cambiar de producto…
Probá cambiar tu consumo de agua.
Y si querés acompañarlo con una rutina simple
enfocada en hidratación real,
Te dejo mi rutina recomendada acá:






Leave a comment
All comments are moderated before being published.
This site is protected by hCaptcha and the hCaptcha Privacy Policy and Terms of Service apply.